Saltar al contenido
Brio

Ashwagandha y cortisol: qué dice la ciencia

Por Equipo Brio··4 min de lectura
Ashwagandha y cortisol: qué dice la ciencia

La ashwagandha pasó de ser una hierba de la medicina ayurvédica milenaria a estrella de las redes de bienestar. Como suele pasar con lo que se vuelve viral, la promesa se infló más rápido que la evidencia. Pero a diferencia de muchos suplementos de moda, acá hay estudios reales que vale la pena leer con honestidad: ni milagro ni humo. Veamos qué muestran de verdad.

Qué es y cómo se supone que funciona

La ashwagandha (Withania somnifera) es una planta clasificada como adaptógeno: la categoría de sustancias que ayudarían al cuerpo a resistir y adaptarse al estrés. El mecanismo propuesto pasa por el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal, el sistema que regula tu respuesta al estrés y la liberación de cortisol, la principal hormona del estrés.

El cortisol no es "malo": te despierta a la mañana y te moviliza ante un desafío. El problema es cuando se mantiene crónicamente elevado por estrés sostenido —ahí se asocia con mal sueño, ansiedad, fatiga y dificultad para recuperarse. La hipótesis con la ashwagandha es que ayuda a modular esa respuesta y a bajar el cortisol elevado.

Qué dice la evidencia

El estudio de referencia. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo —el estándar de oro— dio a adultos con estrés crónico 300 mg de extracto de raíz dos veces al día durante 60 días. El grupo de ashwagandha mostró una caída del cortisol sérico de cerca del 28% y mejoras significativas en todas las escalas de estrés percibido frente al placebo (Chandrasekhar et al., 2012).

Replicado a distintas dosis. Otro ensayo controlado encontró que tanto 250 mg como 600 mg diarios redujeron de forma significativa el estrés, la ansiedad y el cortisol respecto al placebo, con un efecto algo mayor en la dosis más alta (Salve et al., 2019). La señal, entonces, no depende de un solo estudio.

La letra chica. Acá viene la honestidad que Brio le debe a su lector. Buena parte de estos estudios son de muestras chicas, duración corta y, en varios casos, financiados por fabricantes del extracto. Hay heterogeneidad en el tipo de extracto, las dosis (225-600 mg/día) y la calidad metodológica, lo que limita la certeza (Lopresti et al., 2019). La evidencia es prometedora y consistente en dirección, pero no es definitiva. Es un suplemento con respaldo razonable, no una verdad cerrada.

Cómo usarla

  • Forma y dosis. La mayoría de los estudios positivos usaron extractos de raíz estandarizados —KSM-66 es el más investigado— en dosis de 300-600 mg/día. Estandarizado importa: garantiza una concentración consistente de los compuestos activos (withanólidos).
  • Cuándo. Para estrés y sueño suele tomarse a la noche; algunos la reparten en dos tomas. No actúa de inmediato como un sedante: los efectos se evalúan a lo largo de semanas, no de una dosis.
  • Constancia. Los beneficios documentados aparecen tras 6-8 semanas de uso continuo.

Precauciones

No es para todos. Conviene evitarla o consultar antes en el embarazo y la lactancia, y en personas con enfermedad tiroidea (puede afectar la función tiroidea) o autoinmune. Puede interactuar con sedantes y con medicación tiroidea. Se han reportado casos raros de afectación hepática. Como siempre con un activo real: si tomás medicación o tenés una condición, hablarlo con un profesional antes.

Para quién puede tener sentido

Para quien atraviesa una etapa de estrés sostenido y busca una herramienta de apoyo —nunca un reemplazo de las bases: dormir, moverse, exponerse a la luz, manejar la carga de vida. La ashwagandha puede ser un complemento útil en ese marco, no un atajo que perdone el resto.

La forma más Brio de mirarla: con interés y con rigor a la vez. Hay evidencia, y también hay límites en esa evidencia. Decirlo así —sin exagerar la promesa ni descartar el dato— es exactamente lo que distingue una decisión informada de una compra por hype.


Referencias

  • Chandrasekhar, K., Kapoor, J., & Anishetty, S. (2012). A prospective, randomized double-blind, placebo-controlled study of safety and efficacy of a high-concentration full-spectrum extract of ashwagandha root in reducing stress and anxiety in adults. Indian Journal of Psychological Medicine, 34(3), 255-262.
  • Salve, J., et al. (2019). Adaptogenic and Anxiolytic Effects of Ashwagandha Root Extract in Healthy Adults: A Double-blind, Randomized, Placebo-controlled Clinical Study. Cureus, 11(12), e6466.
  • Lopresti, A. L., et al. (2019). An investigation into the stress-relieving and pharmacological actions of an ashwagandha (Withania somnifera) extract: A randomized, double-blind, placebo-controlled study. Medicine, 98(37), e17186.

Mantenete siempre

al tanto

Recibí artículos, protocolos, historias y eventos antes que nadie.

Novedades, contenido y acceso anticipado. Sin spam.